Como trabajar con nuestro Código Antares –  3ª parte

 

En este blog aprenderemos la esencia de la carta astrológica. La rueda astrológica se utiliza como una lente interpretativa del Código Antares. Gran parte del resumen presentado aquí es una sinopsis de la información compartida por Bea en una charla informal que envió a nuestro grupo de Naciones Estelares en Bellingham, WA. Esta grabación en formato MP3 nos ayudó a comprender mejor cómo abordar el Código Antares. Está disponible en inglés aquí: MP3 – Understanding the Messages of Our Antares Code.

Además, puede considerar esta publicación como una herramienta de aprendizaje que le ayudará a procesar la información. Le será útil imprimir este material y recurrir a él siempre que sienta una atracción intuitiva para observar diferentes aspectos de su Código.

También puede resultarle beneficioso considerar este resumen como una guía para un proceso interactivo. Comprender su Código trata, en esencia, de su manifestación: de la persona que usted es. Le permite, de una manera profunda, coherente y bien fundamentada, facilitar la comunicación con su Ser Superior, su Ser Celestial, y descubrir los secretos de su propia existencia. Por ello, mientras lee sobre el carácter de cada sección de la carta astrológica, tenga presente que la mejor manera de utilizar esta información es plantearse preguntas a sí mismo.

Como resumen Bea y Anikó:

„Enseñamos a nuestros grupos cómo hacer preguntas desde el alma, en el espejo de las enseñanzas de las Naciones Estelares, como por ejemplo: ¿Qué significa que Quirón aparece en mi carta astral, en la cúspide de mi 7ª Casa, en conjunción con Mirach? Estas preguntas basadas en el Código Antares puede hacérselas cada uno, porque la respuesta llega en forma de una historia muy específica, precisa y absolutamente personal y única. No existen respuestas predefinidas ni estereotipadas. La historia kármica personal siempre tiene un lugar muy preciso en el Código, representado, por ejemplo, por la conjunción antes mencionada de Quirón y Mirach en la cúspide de la 7ª Casa en el horóscopo natal de esa persona.

Los aspectos individuales tienen significados distintos para cada persona, pero siempre hay una historia detrás de ellos. Cuando la comprendemos, es entonces cuando verdaderamente podemos avanzar por el camino del autodescubrimiento y el autoconocimiento. ¡En esto consiste el camino de nuestra iniciación!“

«Si aprendemos sobre los códigos que están ocultos en los rayos planetarios y estelares de nuestro Código Antares, las historias reveladas pueden darnos las llaves que nos lleven de vuelta a la experiencia a través de la cual simplemente sabemos quiénes somos y para qué destino hemos nacido. Entonces, podemos ver las sombras y las luces que nos han hecho más completos, y comprender que nuestras experiencias han refinado el cristal de diamante de nuestra alma, porque solo quienes ya conocen la oscuridad pueden comprender la Luz.»

La mayoría de nosotros probablemente sabemos que la carta astrológica está cruzada por una línea horizontal y una línea vertical, y se divide en 12 casas. La línea horizontal muestra el Ascendente a la izquierda (que también es la cúspide de la 1ª Casa) y el Descendente a la derecha (la cúspide de la 7ª Casa). La línea vertical muestra el IC en la parte inferior (la cúspide de la 4ª Casa) y el MC en la parte superior (la cúspide de la 10ª Casa).

Hay mucha información sobre todo esto disponible en excelentes libros y también en muchas páginas web. Pero el punto principal al comprender todo esto es darse cuenta de que la información sobre cada Casa y aspecto puede ser útil para estructurar las preguntas que uno se hace a sí mismo sobre su amplio ser galáctico.

¡Así que veamos juntos estos consejos útiles!

El Ascendente (cúspide de la 1ª Casa) es la puerta de entrada a esta encarnación. Aquí, tus estrellas y planetas reflejan tu actitud instintiva ante la vida. Se trata de una reacción subconsciente básica que proviene de vidas anteriores y puede representar algo que dominaste entonces.

Venir aquí marca una dirección, y las seis primeras casas avanzan en la dirección del autodescubrimiento como individuo: es un aspecto de tu «Ser». Cada una de las casas en la mitad inferior de la carta, bajo la línea Ascendente/Descendente, refleja algún aspecto de ese «Ser». Así que tengamos esto en cuenta al examinar nuestras estrellas y planetas a través de esta lente inferior, es decir, en estas casas.

Podemos resumirlo de la siguiente manera:

  • En la 1ª Casa nos definimos a nosotros mismos.

  • En la 2ª Casa comenzamos a formar nuestro entorno, a crear y a poseer nuestras creaciones. Esto también refleja nuestra relación con la abundancia material y con la propiedad.

  • En la 3ª Casa expresamos nuestros pensamientos y a nosotros mismos. Empezamos a aprender a dar forma a nuestras ideas, a expresarlas y a conectarlas con nuestra vida y con los demás.

  • En la 4ª Casa experimentamos nuestra familia (y esta es la primera experiencia con un grupo). Es importante notar que la cúspide de la 4ª Casa es el IC, que refleja nuestras raíces kármicas; profundizaremos en ello más adelante al relacionar el IC con el MC.

  • En la 5ª Casa intentamos crear cosas nuevas y aprendemos a disfrutar de la vida.

  • En la 6ª Casa nos situamos en el ámbito laboral y definimos nuestra misión, nuestro servicio en la vida. Esto incluye cuestiones de salud y enfermedad.

Comenzamos nuestra vida temprana con las cualidades del Ascendente, pero más adelante buscamos un sentido, una forma de identificarnos y alcanzar el propósito de nuestra vida, definido por nuestro Sol.
Una manera de obtener información sobre este propósito es examinar las estrellas en conjunción con el Sol, así como la posición y el signo de la casa en la que se encuentra.

Más adelante, cuando hemos cumplido con nuestro propósito, irradiamos ese Propósito —nuestro Sol— a través de las cualidades de nuestro Ascendente.

Se podría decir que el Ascendente es un punto Alfa y Omega. Comenzamos allí y allí regresamos, pero en el camino nos servimos de los desafíos e influencias de las estrellas y planetas distribuidos por toda nuestra carta astrológica.
Si transitamos este camino de forma consciente, concluimos esta encarnación habiendo elevado la octava de las cualidades esenciales con las que iniciamos en el Ascendente.

Opuesto al eje que comienza con el Ascendente se encuentra el Descendente.
El Descendente es el punto en el que dejamos atrás el camino de la evolución personal centrado en nuestro propio Ser, y dirigimos nuestra atención hacia el exterior, hacia los demás.
Vernos en el otro, como en un espejo, nos brinda una gran ayuda en la dinámica de la creación.

La esencia del Descendente, así como la de la 7ª Casa (reflejada por las estrellas, planetas y símbolos presentes en este punto), nos ayuda a comprender la naturaleza del espejo con el que estamos trabajando.

Nosotros, los seres humanos, aprendemos a través de las relaciones a sentir y utilizar nuestro cuerpo emocional, y eso suele ser una de las partes más importantes de nuestra evolución.
Así que, en la cúspide de la 7ª Casa (el Descendente) y al entrar en la 7ª Casa —al cruzar la línea del horizonte y acceder a las casas superiores— dejamos atrás nuestro sentido de “Ser individual”.

Reflexionar sobre las estrellas, los planetas y el signo presentes en la cúspide del Descendente, así como dentro de la 7ª Casa, puede ayudarnos a comprender cómo se involucra nuestro cuerpo emocional en relación con un “Otro”.

En este ámbito, podemos preguntarnos —en función de nuestras fortalezas y desafíos— cómo debemos utilizarlos en nuestras relaciones con el “Otro”: ya sea con nuestra pareja, nuestro amor o nuestra alma gemela.

Para resumir:

En el Ascendente, nos definimos como el “Yo” en nosotros mismos. En las estrellas, planetas y signos zodiacales del Ascendente, podemos observar la cualidad de nuestra actitud general y el comportamiento que manifestamos en la mayoría de las situaciones. La energía del Ascendente impregna nuestra manifestación física como un extraordinario sello de luz. El Ascendente también define, con frecuencia, nuestra encarnación de tal manera que esboza una característica típica de nuestra apariencia física.

En el Descendente, nos definimos a través de nuestra relación con los demás, como “Nosotros”. En las estrellas, planetas y signos zodiacales del Descendente, podemos ver reflejada una cualidad que utilizamos para conocer al “Otro”.

Al cruzar el eje horizontal del círculo por el Descendente y continuar por la mitad superior del círculo, aprendemos cada vez más sobre nuestras relaciones:

  • En la 7ª Casa, aprendemos sobre la relación con nuestra pareja.

  • En la 8ª Casa, aprendemos sobre nuestra conexión con el espíritu y nuestras Crónicas Akáshicas kármicas.

  • En la 9ª Casa, aprendemos cómo adquirimos conocimientos y sabiduría superior.

  • En la 10ª Casa, aprendemos cómo expresar ese conocimiento superior en un escenario más amplio.

  • En la 11ª Casa, aprendemos cómo compartimos con aquellos que nos han sido confiados, cómo los guiamos y cuidamos.

Otras características de estas Casas…

Con la cúspide de la 8ª Casa y dentro de la misma, después de haber ido conociendo poco a poco diferentes aspectos de nosotros mismos en las seis primeras casas, así como nuestro reflejo en el espejo de los demás en la 7ª Casa, solemos vivir una experiencia de “pequeña muerte”, provocada por una pareja o por otra persona. Tenemos que desprendernos de todo lo que creíamos saber y de todas nuestras interpretaciones anteriores. Es necesario abandonar las estructuras visibles y alcanzar lo invisible.

A menudo, esto implica una experiencia dolorosa o aterradora de caída. Nos invita a crecer más, a evolucionar hacia nuestros niveles espirituales y a reconocer que, en realidad, somos mucho más de lo que se puede entender, comprender, ver o sentir. Puede tratarse de una transformación dolorosa, y la mejor manera de atravesarla es permitirnos retirarnos, durante un tiempo, al vacío de nuestra cueva interior.

Cuando ya hemos dejado todo atrás en la 8ª Casa, estamos preparados para renacer en la 9ª Casa y listos para ver las múltiples maravillas de la Creación. Es aquí donde buscamos comprender el sentido superior de nuestra vida, que proviene de nuestro alma. Para ello, intentamos entender el Plan de Creación de Dios, la Verdad Superior.

En la siguiente parada, el MC, en la cúspide de la 10ª Casa, podemos empatizar con el significado principal de nuestras vidas y con los escenarios en los que deseamos manifestarnos para expresarlo. Profundizaremos en ello más adelante, al aclarar la relación entre el IC y el MC.

La 11ª Casa y su cúspide expresan nuestro crecimiento hacia nuestro propósito, y en esta casa la cuestión es cómo compartimos toda la sabiduría que hemos adquirido: cómo difundimos nuestro conocimiento del mundo espiritual y cómo cuidamos de la comunidad a la que pertenecemos en este sentido.

La cúspide de la 12ª Casa y luego la 12ª Casa en sí misma son un lugar de inventario espiritual. Aquí podemos mirar hacia atrás en la progresión de nuestro viaje y sintetizar nuestras experiencias en verdadera sabiduría espiritual. Sin embargo, si no se alcanza el nivel de conocimiento espiritual, puede resultar difícil discernir las influencias que nos trae la 12ª Casa. Si nuestro Sol está en la 12ª Casa, entonces la sensación de invisibilidad —como si nadie pudiera vernos— aparecerá como un desafío. Aunque no es fácil, nacer con el Sol en la 12ª Casa puede ser una fuente de talento creativo, artístico o espiritual excepcional.

Esta Casa también puede ser una experiencia de cueva interior, y cuando comprendemos las influencias de las estrellas en la cúspide de la 12ª Casa y en toda la 12ª Casa, estas pueden mostrarnos cómo redimir nuestros patrones kármicos. Así, las estrellas, los planetas y el signo zodiacal de la 12ª Casa expresan un archivo potencial que contiene influencias que sirven como un punto serio de elevación, y que son necesarias para revelar los secretos ocultos en lo más profundo —y así sanarlos.

En el capítulo dedicado a la 12ª Casa, hay una frase corta que no deja de venir a mi mente: „Sin embargo, en este punto se conecta contigo un rayo espiritual especial y de altísima vibración: tu Ser Superior, tu Ser Maestro Interior“. Cuando me vinieron a la mente estas líneas, me imaginé que una de las estrellas en la cúspide de mi 12ª Casa conecta mi ser manifestado con mi Ser Superior mediante un cordón umbilical. Después de repasar cada una de las estrellas allí presentes, pregunté: „¿Cuál de vosotras me conecta con mi Maestro Interior?“. Con el tiempo, a medida que continuaba haciendo preguntas y recibiendo impulsos e incitaciones interiores —y también basándome en el trabajo interior que estaba realizando para una sanación más profunda de las heridas kármicas—, ya podía sentir que mi „cordón umbilical“ era la estrella Alkaid.

La estrella Alkaid pertenece a la familia de la Nación Estelar de los Osos y es una de las Siete Sabidurías que determinan la Conciencia de Cristo. La sabiduría de Alkaid es la siguiente: una fe profunda y segura en la sabiduría y el poder de la luz.
Toda mi vida he sentido que me carcomían las dudas y he sufrido a causa de ellas, preguntándome si las fuerzas oscuras no serían más fuertes que la luz. Realmente no estaba segura. Me lo preguntaba mucho antes de conocer a las Naciones Estelares; probablemente por eso me sentí atraída por sus enseñanzas.
Ahora puedo utilizar la comprensión y la intuición de Alkaid como guía para crear los acontecimientos de la vida cotidiana. Es realmente una gran ayuda sentir una conexión con la existencia sensible de Alkaid y el poder de la sabiduría de la luz, así como creer en ella.
Esta conexión consciente me ayuda a sentir que, cuando estoy desanimada por las pequeñas o grandes cosas de la vida, puedo respirar la cualidad de la luz de Alkaid.

También es extremadamente útil sentir que ya soy capaz de fortalecerme reflexivamente en la “mesa buffet” imaginaria donde se encuentran las diversas cualidades de la Luz, basándome en el conocimiento de las muchas estrellas y Naciones.
El sentimiento que me une con Alkaid se ve reforzado y ampliado en la retroreflexión que proviene de la comprensión de otros rayos estelares. Por ejemplo, si pido fuerza a Alkaid, también puede surgir una pregunta relacionada con otra estrella o con varias, y así se amplifican diversas cualidades de la Luz.
Normalmente, cuando me llega una idea relacionada con otra estrella vinculada, mi comprensión se expande en ese momento, y así obtengo una nueva perspectiva sobre la situación a la que me enfrento. Todo esto me ofrece una percepción del Guía Celestial rápida, sutil, casi inasible, pero tangible.
Por ejemplo, cuando se enciende Sirio A, puedo respirar la esencia creativa de los Unicornios y saber que allí puedo encontrar toda la Biblioteca de la Creación.
Al mismo tiempo, puedo inspirar el conocimiento de que los fundamentos de los 12 Conocimientos de la Línea Masculina de las Serpientes se originan en esa estrella, lo cual expresa las maravillas del mecanismo de la Creación y de las diversas formas de manifestación.
También sé que en la misma fuente de Sirio A se origina la Línea Femenina de la Nación Serpentina, creada como una energía complementaria a la misión de enseñanza de la Línea Masculina.
Respirar estos pensamientos, sentimientos e imágenes relacionados con estas cualidades estelares me permite expandir mi autopercepción hacia ámbitos que trascienden la vida cotidiana. Me permiten volverme hacia algo más grande, sostener y literalmente ampliar la experiencia de mi propio Ser, y también permanecer aún más presente en la vida diaria.

De este modo, puedes encontrar un profundo enraizamiento de tu existencia en las estrellas.
Este término de “enraizamiento” puede sonar un poco contradictorio a nuestros instintos, ya que durante mucho tiempo hemos considerado a las estrellas únicamente como cuerpos celestes gaseosos y coloridos.
Pero cuando aprendemos un poco sobre la historia 7D de las estrellas y su verdadera naturaleza, llegamos a comprender que son seres sensibles: cada una representa una colección de diferentes partes de nuestra alma, cada una porta una cualidad distinta de la Luz.
Todas están hechas de pedacitos de alma, reunidos por atracción mutua, y aprenden y se manifiestan según las “reglas” de su dimensión particular. Así, entendemos que son nuestros propios “Códigos”.
Al colocarlos conscientemente en nuestro “Manto Celestial”, este “Manto Estelar” nos ofrece la posibilidad de enraizarnos profundamente… pero de una manera muy fluida.
(Una perfecta explicación acuariana del concepto de enraizamiento).

Una vez que comprendemos la enseñanza de las Naciones Estelares —que las estrellas son frecuencias de Luz que transportan información, y que cada una es el centro, el nodo matriz de nuestras propias frecuencias de Luz de dimensiones superiores—, podemos utilizar preguntas para entrar en interacción con las estrellas, y así con nosotros mismos.
Al desarrollar continuamente esta relación, forzamos la apertura de las puertas entre dimensiones individuales.

Así que, volviendo a la recomendación de Beatrix y Anikó: esta es la razón por la que nos enseñan a hacer preguntas que vienen de nuestra alma, en el espejo de las enseñanzas de las Naciones Estelares. De este modo, pedimos a nuestra alma que se conecte con estos códigos y trabaje con nosotros.

No hay límites en lo que podemos preguntar, en lo que podemos buscar.
Por ejemplo, podemos pedir a nuestra alma que observe situaciones en las que notamos que estamos reaccionando de forma anticuada o disfuncional, y que nos gustaría transformar. Podemos pedirle que nos recomiende una solución desde un nivel superior, en lugar de una respuesta establecida (que a menudo descargamos de forma automática, gracias a alguna historia estelar nuestra del pasado).

De esta manera, podemos elevarnos MÁS ALTO y crear una cualidad más armoniosa en nosotros mismos y en nuestro entorno.

Para completar nuestra visión general, debemos fijarnos en algunos aspectos más.
Ya hemos mencionado el Fondo del Cielo = IC (cúspide de la 4ª Casa) y el Medio Cielo = MC (cúspide de la 10ª Casa), pero hay mucho más que aprender sobre cada uno de estos puntos y su dinámica común.
Sabemos que el IC nos muestra nuestras raíces kármicas y las raíces familiares con las que nacimos y que trajimos de nuestros antepasados. La familia en la que nacimos desempeña los roles que crean la atmósfera propicia para abrir nuestras heridas kármicas. A menudo, por tanto, la infancia es el terreno en el que experimentamos por primera vez dichas heridas.

Las influencias de la 4ª Casa nos muestran cómo nuestros cuerpos emocionales están codificados por nuestro entorno familiar y nuestra infancia.
También nos revelan cómo imaginamos nuestra futura familia, aquella que queremos formar más adelante.
Por ejemplo, si hay muchas estrellas o está presente Juno, puede significar que deseamos ser marido o esposa. La presencia de Ceres o de la Luna muestra que hemos venido con el deseo, el plan y la actitud de ser madre, y que en esta vida esa es nuestra intención más clara.
Si no hay muchas influencias estelares en esta casa, puede significar que no tendremos una familia propia o que no la deseamos. Indica que la familia no era el objetivo principal, ni una prioridad, cuando hicimos nuestro plan de vida encarnacional. Aunque en este caso la familia puede seguir estando presente en nuestra vida, no constituye un patrón kármico tan importante ni un tema definitorio que necesite ser redimido o sanado ahora.

Ahora estamos ascendiendo desde las raíces kármicas del IC hacia la parte superior de nuestro diagrama: el MC.
Este eje muestra “de dónde venimos y hacia dónde vamos”: el origen y la dirección en la que deseamos desarrollarnos. El MC refleja nuestra relación con el trabajo que realizamos para alcanzar nuestro propósito. Así que fíjate en qué naciones estelares y estrellas tienes aquí y pregúntate cómo expresan tu actitud hacia esa meta.

Así que podemos avanzar en la visión general y examinar los mensajes de las cúspides de la 4ª, 8ª y 12ª Casa, que nos hablan de nuestras raíces kármicas más profundas y de los desafíos que debemos afrontar.
Como ya hemos mencionado, la cúspide de la 4ª Casa (IC) expresa el problema kármico a través de la situación familiar y las experiencias de nuestra infancia. Pero comprender las raíces kármicas que se reflejan en las estrellas y planetas de la 8ª y 12ª Casa ya no es tan sencillo. Aquí yacen las heridas más profundas. Para comprenderlas mejor, necesitamos humildad y permitir que nuestra visión de ellas se base en una actitud meditativa.

A menudo es aquí donde se esconde el pecado que cometimos al rebelarnos contra el Creador. Es muy importante que comprendamos nuestro pecado más profundo a través del lente de la conciencia estelar. Esto es fundamental porque dicho pecado suele provocar ciclos repetitivos de arrepentimiento, y las historias estelares de las conjunciones en la 8ª y 12ª Casa suelen hablar del trasfondo de estos ciclos de autocastigo.

Al comprenderlos, podemos trabajar en perdonarnos a nosotros mismos y en equilibrar esos sentimientos. La conciencia estelar es lo suficientemente amplia y profunda como para abrirnos a una perspectiva totalmente nueva, y nos ofrece los medios para dirigir todos nuestros pecados hacia su redención y hacia un nuevo ciclo.

En esta revisión, también examinamos otras dinámicas: los Nodos Lunares, es decir, los mensajes del Nodo Lunar Descendente (Sur) y del Nodo Lunar Ascendente (Norte).

El Nodo Lunar Descendente o Sur nos muestra nuestro pasado kármico más profundo y señala el tema principal que traemos a esta vida para redimir. Hemos trabajado mucho en ello durante muchas vidas, y probablemente ya exista una comprensión natural de las raíces del problema; sin embargo, seguimos repitiendo el mismo error. Nos cansamos profundamente de este patron repetitivo y, en algún momento, reconocemos de pronto que la forma familiar y cómoda en la que hemos estado haciendo las cosas ya no funciona.

Para comprender estos temas kármicos, debemos meditar sobre las influencias de las estrellas presentes allí y permitirnos abrazar nuestros sentimientos complejos. Aquí nos preguntamos: ¿qué tema kármico hemos venido a redimir en esta vida?

Cuando llegamos a la conclusión de que el cambio es necesario, incluso inevitable, debemos encontrar el camino opuesto; al hacerlo, podemos iniciar un nuevo ciclo. Este es un punto crucial en nuestras vidas y, cuando lo recordamos más adelante, puede llenarnos de una sensación positiva.
Entonces podemos reconocer el logro alcanzado y darnos cuenta de que necesitábamos ese cambio profundo, que teníamos que enfrentarlo. (Pero no nos detengamos ahí: celebremos internamente este momento y extendamos una invitación a nuestra Estrella Maestra de la 12ª Casa).

El Nodo Lunar Ascendente/Norte nos ayuda a comprender mejor las tendencias kármicas abiertas por el Nodo Lunar Descendente/Sur. Nos muestra qué herramientas y cualidades son las más adecuadas para redimir los problemas kármicos reflejados en el Nodo Lunar Descendente/Sur. Todo esto se refleja en el signo zodiacal, la casa, los planetas y las estrellas del Nodo Lunar Ascendente/Norte. Con esta información, podemos ascender a un nivel superior, más allá del contenido kármico.

Bien, si has llegado hasta aquí en tu lectura y has leído las tres partes sobre cómo trabajar con tu Código Antares, ¡recibes una estrella de oro! Encontrarás mucha información en ellas, así como en la introducción del libro y en la mencionada grabación MP3 de Beatrix, que sirvió como base para escribir estos blogs.

Una interpretación más profunda de los Planetas y Asteroides se aborda por completo en el libro El Destino de las Estrellas. Si ya estás trabajando sistemáticamente con tu Código Antares, estarás sentando una sólida base para profundizar en el conocimiento de ti mismo a nivel galáctico a través de los Planetas y Asteroides contenidos en ese libro.

En conclusión: mediante el uso intencionado de las herramientas que ofrece la cosmología de las Naciones Estelares, tú serás tu mejor fuente de información y sanación.

Disfruta del viaje, aunque el profundo cierre kármico pueda abrumarte dolorosamente durante un tiempo. La promesa de este ciclo de Creación en nuestro Sistema Solar está vinculada a los Cuatro Principios Cósmicos, que son superiores a las leyes humanas. Estos son: el Amor de Dios, la Ley de Dios, la Gracia de Dios y la Voluntad de Dios.

Creo que el enfoque en Alkaid (y en otras partes de mi Código) te ayudará a sostener la Luz de esta visión. Pero para que esta visión se haga realidad, todos debemos mantener nuestra Luz. Con la ayuda de los libros de Beatrix y Anikó y un análisis profundo de tu Código Antares, tú también puedes encontrar TU PROPIO centro dinámico.

Bendiciones,
Leslie

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